Escena: una estación de trenes, una máquina expendedora, una bolsa de patatas a medio caer y dos guardias de seguridad.
Uno de los guardias ve la bolsa a medio caer y decide golpear la máquina para conseguir su premio. Las patatas se aferran a su mecanismo y dejan en ridículo al guardia de seguridad que se marcha triste a seguir su ronda para proteger a los ciudadanos de actos vandálicos.
Moraleja: no hagas lo que supuestamente debes denunciar o unas patatas te vacilarán.
domingo 31 de octubre de 2010
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1 Absurdos:
No es el único que mete golpes a las máquinas... :P
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